Jordi Pujol: "Catalunya no se puede rendir, debe reaccionar"
Jordi Pujol ha indicado que el país debe recapacitar y rectificar en positivo si no quiere quedar absorbido por el pensamiento hegemónico dominante: “no puedo creer que el pueblo de Catalunya adopte una actitud de dimisión. Debe reaccionar y esta reacción tiene que estar impregada de los valores, ideas y actitudes que siempre hemos propugnado”.
Pujol ha hecho estas declaraciones durante un desayuno con periodistas durante el cual se ha hecho la presentación del segundo volumen de editoriales del Boletín que edita semanalmente el Centre d’Estudis que lleva su nombre. Esta nueva publicación recoge los 47 editoriales publicados durante el último año.
Pujol ha indicado que “el país debe recapacitar y rectificar ciertas cosas desde el campo de la política porque afloren a la superficie los valores que la sociedad necesita”. En este sentido ha indicado que “el camino de la evolución de las ideas es lento pero vemos como en el campo de la educación, por ejemplo, ahora por fín se valoran conceptos que nosotros habíamos defendido siempre y que actualmente adoptan aquellos que antes los combatían”.
En referencia al momento político actual, inmerso en pleno proceso electoral, Pujol ha hecho un llamamiento a exigir a través del ejercicio del voto “respeto para Catalunya”, y ha indicado que tras las elecciones e independientemente de los resultdos hará falta “hacer valer el decorum, una virtud que los catalanes todavía mantenemos”. Respecto a la campaña electoral –que ha tildado de “penosa”– el expresidente de la Generalitat ha indicado que los grandes partidos políticos españoles “no han respetado a Catalunya ni ahora ni durante los últimos cuatro años, nos han golpeado por todos lados, mientras que nosotros poníamos el acento en temas como el respeto y la dignidad”.
Por lo que respecta a España, Pujol ha indicado que el espectáculo civil, social y económico que está dando actualmente “es penoso” y ha vaticinado que si se continúa por este camino “el milagro de los últimos treinta años puede convertirse en decadencia”.