Miquel Calsina
Artículo / 13 de Noviembre de 2007
El catalanismo, desde sus inicios y prácticamente a lo largo de todo el siglo XX, se ha manifestado y se ha comportado como un proyecto con una clara vocación de globalidad, con voluntad de generar propuestas y de ofrecer respuestas en todas las dimensiones que configuran la vida de un país y de una sociedad con personalidad propia.