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EL MUNDO DEL DEPORTE
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Deporte y espectáculo

Jordi Bertomeu
Artículo / 15 de Julio de 2010

Desde el punto de vista de un organizador de acontecimientos deportivos, se analiza la dimensión del deporte profesional en su vertiente de espectáculo público.



De las diversas funcionalidades que se atribuyen a la práctica deportiva, como las relacionadas con la preservación de la salud, la contribución a la formación integral del individuo o su papel como factor de integración social, la que se refiere a su dimensión como espectáculo público no es la menos relevante y es a la que nos referiremos en adelante, vista, no obstante, desde la perspectiva del organizador del evento deportivo.

Es una realidad que hoy están cada vez más unidos el concepto de deporte y el de espectáculo, entendido este como aquella actividad que es capaz de atraer la atención de las personas o influir en su ánimo, ya sea con asombro, alegría, dolor... Esta vinculación se deriva de un hecho: la asistencia de personas que contemplan el acto deportivo.

Donde más se ha desarrollado este concepto es, sin duda, en lo que conocemos como deporte profesional. El adjetivo profesional viene aquí a explicar que hay personas que, desde distintas funciones o responsabilidades, se dedican a conseguir que la práctica deportiva sea vista por el mayor número de gente posible. Este es, sin duda, el objetivo final de toda organización deportiva.

Buscar las causas que explican que el deporte sea tan propicio a convertirse en espectáculo requiere admitir que tiene elementos muy apropiados, como pueden ser, entre otros, la idealización del atleta y la identificación de las personas comunes con él; la posibilidad, al menos teórica, de emularlo; la incertidumbre del evento deportivo, sin trama ni resultado predeterminado; su gran democratización como consecuencia de la atracción de masas, y la consiguiente posibilidad de ser un elemento de discusión entre la gente –y no solo el público–, trascendiendo así la frontera local y temporal del evento.

Con estos antecedentes resulta más fácil averiguar cómo debe enfocar el gestor profesional la organización del evento deportivo, ya sea un evento singular, como es el caso de la Final Four de la Euroliga de baloncesto, o una serie regular y programada de eventos, como es una liga.

Si bien en el pasado había una tendencia clara a la endogamia del «mundo del deporte», donde el purismo técnico establecía un muro de conservación de las esencias del juego, hoy la realidad es bien distinta y las prácticas y tendencias del management han cambiado de manera radical.

Hoy los organizadores debemos convencer a los otros protagonistas (clubes, directivos, entrenadores, jugadores, árbitros...) de que nuestra actividad tiene un único destinatario: el aficionado, el consumidor de este producto que hoy es el deporte profesional, porque el deporte espectáculo cumple básicamente una función de entretenimiento social.

Las consecuencias son drásticas y afectan a todos los ámbitos del evento. Las reglas técnicas en general, pero en el baloncesto en especial, evolucionan hacia lo que el espectador desea ver, «lo vistoso», lo técnicamente excelente, y tratan de proteger a aquellos deportistas que tienen el talento de hacerlo. Todas las modificaciones técnicas del baloncesto van en esta dirección: alejamiento de la línea de tres puntos a 6,75 metros, protección radical del jugador atacante en diversas zonas de la pista, castigo de los contactos, etc.

Desde la creación de la Euroliga de baloncesto hemos adaptado al público los sistemas de juego y los calendarios de las competiciones: más drama, más tensión, menos regularidad y más KO; evitar coincidencias en el calendario con otros eventos deportivos; designación de fechas y sedes de las finales, y un largo etcétera.

Pero, sobre todo, y empujados por las técnicas de marketing que han progresado sin precedentes en el ámbito deportivo, hemos desarrollado una serie de herramientas que permiten llegar masivamente a la audiencia: a cualquier hora, desde cualquier sitio y en todos los soportes posibles.

Los medios de comunicación y la tecnología han sido nuestros cómplices en este cambio. Ellos han hecho que puedan darse todos los elementos del concepto espectáculo: han acercado el evento al público. Y este no solo lo contempla: ¡lo vive! La innovación en el número y posición de las cámaras, las luces, los replays, la interactividad, el grafismo, el pre y el pospartido, el acceso de medios a los vestuarios… son solo algunas de las muchas herramientas que utilizamos en la Euroliga de baloncesto para llegar a esta complicidad con nuestro espectador/consumidor.

Y aunque la emoción de la presencia física todavía es insustituible, podemos afirmar que el evento deportivo llega al espectador con menos filtros, más natural, gracias a la alta definición, el 3D y el sonido live, y le permite sentir casi las mismas emociones. El futuro de la tecnología nos avanza que, admitiendo que nunca será exactamente igual, cada vez habrá menos distancia entre la presencia directa y el espectador fuera del campo, y así las limitaciones físicas se habrán también derribado.

Es evidente que todo lo anterior no puede lograrse sin el protagonista, que no es otro, evidentemente, que el deportista. Hoy el deportista ha entendido que la excelencia y el reconocimiento público vienen dados, sin duda, por su actuación en el parquet y su determinación en la superación de retos, pero también por su dimensión humana y por su capacidad de ser apreciado por los aficionados. Talento y sentimientos van unidos en toda estrella y solo estas se hacen un lugar en el corazón de las masas de aficionados.

En definitiva, crear un espectáculo deportivo no tiene como objetivo, en mi opinión, generar más ingresos por derechos de televisión, sponsors, licencias, entradas, etc. En una actividad económica como el deporte profesional o el deporte espectáculo, donde lo que económicamente se genera se invierte o se gasta en la propia actividad, los recursos sirven para poner los medios que permitan ofrecer el mejor espectáculo a nuestros espectadores, allí donde estén.






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