|
La lucha por las libertades, la lengua y la identidad de Catalunya ha tenido, a lo largo de la historia, protagonistas numerosos y en muchos ámbitos. Uno de los periodos más difíciles y oscurososcuros fue el de la dictadura franquista y, en aquellos años, uno de los factores que más eficazmente contribuyó a la resistencia cívica fue el dinamismo generado por una extensa red de entidades culturales de base popular. Pere Baltà, político, escritor y dinamizador sociocultural, ha escrito una historia de esta lucha, del 1938 al 1975, a través de unas entrevistas con cuarenta catalanes, activistas en diferentes asociaciones. En el libro se explica la pequeña historia de ateneos populares, coros y orfeones, bandas, coplas, coblas sardanistas, castellers, revistas comarcales, grupos de teatro, cineclubs, centros excursionistas, agrupaciones de escoltas y asociaciones religiosas, desperdigadas por todo el territorio catalán. Aquello que ss denomina el tejido asociativo de Catalunya, fuente de civismo y modelo de catalanidad, todavía se mantiene, ahora en unas condiciones sociales y políticas bien diferentes. Pere Baltà cree que, además de hacer memoria de su lucha ejemplar, hace falta que estas entidades reciban un nuevo impulso y ayuda para que sigan teniendo, ahora y en el futuro, un papel en el mantenimiento de la identidad de Catalunya.
|